Viejo poeta

Háblame de los imposibles me dijo una vez una chica,  su ropa hacia juego con el color de las nubes que juagaban con el sol que ya comenzaba su baño matutino…


Desde la muralla de aquellas antiguas ruinas fenicias donde la brisa transportaba pequeñas gotas de salitre marino, el mundo se veía diferente, como desde el exterior, quizás no fuese así ,si no que  yo me encontraba ya muy lejos de este.


Sus ojos de un peculiar color se clavaron en mis marrones pupilas, esperando una respuesta, sin embargo yo la observaba, y me sentía vivo, venían a mi mente imágenes de otro tiempo, tan anterior que parecían de otro mundo. Ella me miraba como si mi cara fuese un libro, parecía poder leer en mis arrugas la historia de mi vida, y en su boca, en su boca llevaba el mundo, una sonrisa tan pura que sería capaz de iluminar la noche más oscura.   


Una mata larga color azabache coronaba su cabeza, era la figura de alguien a quien había conocido hace tiempo, pero  algo era diferente, quizás este viejo poeta ya no pueda distinguir  o quizás el tiempo se hizo presa de mi. Entonces comprendí que quizás nunca me fueran perdonados los fallos que cometí que como un viejo poeta en la costa será mi final, cuando la última ola me arrastre al mar.


Me increpo, le sonreí y como respuesta obtuve luz, entonces comencé a hablar como el que susurra en la lengua del viento palabras secretas que viajan por todo el mundo hablando a todo el que esté dispuesto a escuchar.


-Ves esa estrella fugaz, piensa que la quieres alcanzar, no puedes, no podrás te lo dirán todos es una estrella fugaz, no puedes, no podrás, lucha nunca te rindas nunca pienses en abandonar  si la meta está lejana solo mira para atrás y como dijo el poeta veras el camino que no se debe volver a pisar, corre, detrás de tu sueño corre siente volar  cando estés en lo más alto cierra tu mano lo atraparas-


-no creo en lo que dices no la siento, no es real-


Le di la mano y un calor comenzó a brotar aquí tienes tu respuesta- la estrella en tu interior esta-


Entonces me miro y una sonora carcajada destrozo el silencio sepulcral, en ese momento sentí que era mi momento de marchar, y que nunca olvidaría mi errores  que no era posible mas que ese lugar abandonar aun así marche contento porque hasta que no me fallaron las fuerzas no deje de luchar y en el último instante de mi vida le di a comprender que los imposibles sucede solo basta con querer.


Me elevo con su risa mas allá del mar y aun sigo sin saber si me logro perdonar me elevo como brisa, brisa capaz de amar.  


                                                                                                                                             Xy08

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